12/02/2019

Receta de tarta Red Velvet para San Valentín

¿Cuál es la mejor tarta para el día de San Valentín?

Sin duda la tarta Red Velvet para San Valentín  es la mejor opción. El pastel también es conocida como tarta de terciopelo rojo por su apariencia. Sorprénde a tu pareja con este delicioso pastel o háganla juntos.

 

Receta para hacer la tarta Red Velvet para San Valentín

Ingredientes

  • 275 g. de harina de trigo
  • 20 g. de cacao sin azúcar
  • 300 g. de azúcar blanquilla o normal
  • 130 g. de mantequilla
  • 1 cdta. de levadura química (tipo Royal) o polvo de hornear
  • 1 cdta. de bicarbonato sódico
  • 2 huevos
  • 250 ml. de Buttermilk
  • 1 cdta. de extracto de vainilla
  • 2 cdtas. de vinagre de vino blanco
  • 1/4 cdta. de sal
  • Colorante alimenticio Rojo en pasta
  • Glaseado de queso: 100 g. de mantequilla, 400 g. de queso en crema, 200 g. de azúcar glass y 1 cucharada de extracto de vainilla

 

Preparación de la tarta Red Velvet y base

El Buttermilk puede ser difícil de conseguir. En caso de que no la encuentres puedes mezclar  250 ml. de leche entera y dos cucharadas de zumo de limón.

Esperamos 15 minutos a que repose. Nuestra Buttermilk está lista si parece que la leche se ha cortado.

Vertemos en un bol el bicarbonato, la harina, la sal, el cacao y la levadura.

En un segundo bol revuelve el vinagre, la esencia de vainilla, el buttermilk y el colorante rojo.

En un tercer bol hacemos una crema al batir el azúcar con la mantequilla.

Cada vez que le añadamos un huevo volvemos a batir.

Comenzando por la harina echamos de forma alterna el contenido de los boles líquidos y sólidos tres y cuatro veces respectivamente.

Unta con mantequilla el molde con el que haremos el pastel. Ponemos la mezcla en el molde.

 

Horneado del pastel

Precalentamos el horno a 180º C.

Durante media hora horneamos a 175º. Aplicando calor abajo y arriba, ponemos el molde en la posición central.

Es recomendable estar pendiente del pastel y comprobar dado que cada horno funciona de forma diferente.

Cuando esté listo sacamos el molde del horno y esperamos a que se enfríe sin desmoldar. Después de 10 minutos podemos quitar el molde.

Para capearlo lo mejor es hacer el bizcocho un día antes para después rellenarlo de crema. Envuélvelo en papel film y mételo en la nevera. De esta forma el bizcocho asienta su miga.

 

Preparación del glaseado de queso y decoración final

Llegados a este punto queda muy poco para terminar nuestra tarta Red Velvet para San Valentín. El queso y la mantequilla  tienen que estar a temperatura ambiente, mezclamos la mantequilla con el azúcar hasta que la crema sea de color blanco. Después añadimos el queso y el aroma de vainilla. Con la ayuda de una batidora de varillas mezclamos todo.

Cortamos el bizcocho con un cuchillo en el número de capas que vamos a ponerle a al pastel

Con la ayuda de una espátula colocamos alternativamente una capa de bizcocho y otra de crema de queso teniendo en cuenta que la última capa tiene que ser de bizcocho.

Decoramos la tarta a nuestro gusto con la crema de queso.

La Red Velvet es un pastel que requiere trabajo pero merece mucho la pena simplemente con verla y no tendrás dudas al probarla. Disfruta con tu pareja de este exquisito terciopelo rojo. ¡Feliz San Valentín!